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Tasación y asesoría de obras de Arte

Tras estudiar Historia del Arte en la UAM y la Universidad de Essex, y especializarme en la Escuela de Arte y Antigüedades de Madrid en Tasación y Peritaje, he sido una de las pocas afortunadas que ha podido dedicarse al mundo del Arte desde incluso antes de acabar mis estudios.

Sotheby’s me dio la primera oportunidad profesional, primero como becaria, y después como empleada, haciendo un poco de todo, pero permitiéndome entender cómo funcionaba el mundo de las subastas internacionales desde dentro, así como conocer personas con las que he seguido manteniendo el contacto profesional y personal a lo largo de estos veinte años.

Gracias a Sotheby’s encontré una segunda familia en Ordax, por entonces (en 2006) una empresa pequeña dedicada al transporte, montaje y almacenaje de obras de Arte para casas de subastas nacionales e internacionales, galerías, coleccionistas y particulares. En los once años que estuve allí, la empresa creció exponencialmente, cubriendo todas las necesidades que pudieran surgir relativas al Arte, nacional e internacionalmente, e incluso abriendo un departamento exclusivo para Museos.

En Ordax tuve la oportunidad de aprender, de verdad, de todo. Pero sobre todo a desenvolverme con soltura en la gestión administrativa, viajar a ferias internacionales como ArtBasel, Frieze o Maastrich, supervisar montajes complicados como una escultura de Chillida de 20m de alto y 10 toneladas de peso en un precioso parque en el centro de Londres para Christie’s, o realizar el estudio de conservación de inmensas y muy famosas colecciones o el montaje de exposiciones maravillosas en distintas ciudades de España.

Y entonces llegó una gran oportunidad en Sala Retiro como directora del Departamento de Arte. Los cuatro años vividos allí, me permitieron volver a estar dentro del mundo de las subastas, al trato directo con cientos de clientes, a realizar tasaciones, estudiar piezas de todo tipo, organizar subastas mensuales (con todo lo que ello implica) y disfrutar de la adrenalina de estar subida en el rostrum martillo en mano.

Pero mi vida personal dio un giro, que me hizo plantearme muchas cosas, y me lancé a la aventura de vivir de esto por mi cuenta para así también poder dedicarle tiempo a mis otras pasiones que eran OEMVI y escribir.

Llegaron entonces las tasaciones para testamentarías, aseguradoras y el asesoramiento a clientes que tras la valoración quieren convertir en metálico sus piezas, o que buscan invertir en Arte o simplemente encontrar una obra especial, pero que buscan un restaurador bueno, o que les acompañe en el proceso de préstamo de una obra… Todo esto me ha permitido seguir vinculada a mis antiguas empresas, viejos amigos, y al mundo del Arte y la Cultura.